El nacimiento de la Tierra

ROCAS ANTIGUAS

Nuestro planeta comenzó como un lugar repleto de rocas y gases, donde la luna orbitaba a una distancia menor de la Tierra y se hacía gigante mirada desde la Tierra. Deberían pasar cientos de miles de años para que este lugar fuese habitado.

INFIERNO EN LA TIERRA

La lava sale de los gigantescos conos ardientes y llega a todas partes. Durante miles de años, la superficie de la Tierra fue una masa ardiente, salpicada de impactos de meteoritos en ciertas ocasiones.

EN AGUAS CALIENTES

Geyseres expandiendo cantidades ingentes de agua caliente a altiras de más de 2 metros en un cielo oscuro. Unos microbios creadores del oxígeno, las cianobacterias, producen un mineral que a la larga capacitaría a nuestro planeta para que la vida pudiese evolucionar en él.

PROFUNDAS ESCENAS

En parte rocas, en parte cosas vivientes, los estromatolitos pueblan las superficies del planeta. Son depósitos donde los microbios productores de oxígeno capturan los minerales y sedimentos del agua del mar. En el pasado, sus antecesores hicieron posible la existencia de vida.

DEJA QUE SEA VIDA

Un pequeño tallo, crece e intenta asomarse desde debajo de toda la superficie llena de lava y sedimentos. Plantas que fueron el primer indicio de vida hace ya más de 500 millones de años. Aquí comienza nuestra vida.



Protegiendo lo que queda

Pocos lugares nos quedan en el mundo con una belleza tan deslumbrante y además libres de toda polución. Lugares que por el mero hecho de ser pocos, debemos proteger con más empeño si cabe. Da lo mismo por lo que se haga, como herencia a nuestros hijos para que disfruten, como respeto a los animales que allí viven, como fuente de inspiración en viajes o travesías, el caso es protegerlo. Lugares que nos recuerden que no lo hemos explorado todo, que aún quedan en esta Tierra preciosos rincones perdidos.

¿Y qué se está haciendo actualemente para proteger uno de esos lugares? Pues si nos centramos en la Antártida, antiguamente las ciudades sede que llevaban a cabo proyectos de investigación en el continente, costeaban la conservación medioambiental del mismo. Ahora existe el llamado Programa Antártico, que se asegura de que el impacto medioambiental tanto de investigadores como de visitantes sea mínimo.
Para hacerlo realidad, en el mismo momento en que alguien desembarca en nuestro continente perdido, el personal del programa les instruye sobre cómo deben manejar los desechos y basura antes de que estos sean cubiertos por el hielo y la nieve. Por ejemplo les aconsejan que las películas de foto o video sean sacadas de su carcasa de plástico antes siquiera de desembarcar.
Los desperdicios se dividen en 21 categorías diferentes, desde materiales de construcción de habitáculos, comida y papel hasta botes de líquido para lentes, categorías que se han ido implantando dependiendo de las necesidades en cada momento. Una vez que todos los productos han sido clasificados, se empaquetan y se envian una vez cada año en barco lejos del continente a las plantas de reciclaje o donde corresponda. Alrededor de 1,8 millones de Kilos de desperdicios se envian cada año, de los cuales alrededor del 65% se consiguen reciclar correctamente.
Es agradable saber que aún hay gente que cuida de nuestro planeta y que hace lo posible para que generaciones venideras y las nuestras propias podamos contemplar nuestros rincones perdidos.



300 millones en EEUU

Ocurrirá dentro de unos pocos días, no se sabe exactamente cuando, pero en breve nacerá en EE.UU el bebé que hará el habitante nº 300 millones en este país, con lo que actualmente nace 1 bebé cada 11 segundos. Hay algún demógrafo que incluso apuesta a que el niño que nacerá será hispano, de madre inmigrante mexicana.

Mientras llega el día y algunos hacen apuestas varias, la realidad está bien presente, los EE.UU. se están convirtiendo en una nación super poblada y como consecuencia, necesita de más recursos naturales para mantener a esa población.

La Tasa de Natalidad, el intento de prolongar la vida y la inmigración son los tres factores más importantes que han convertido a los EE.UU. en el tercer país más poblado del planeta, después de la India y China.

Estos 300 millones de personas se corresponden con el 5% de la población mundial, pero ese 5% consume aproximadamente la 4ª parte de todos los recursos naturales del planeta.

Algunos datos sobre el consumo que hacen por habitante y día de los principales recursos, los desechos y espacio son:

- 3 veces más consumo de agua que la media mundial

- 2,2 Kg de basura al día (5 veces más que la media)

- Un 20% más de espacio de tierras ocupadas para casas, escuelas, tiendas… mucho más que hace 20 años.

Una mayor población conlleva a esa utilización mayor de espacio para vivir, más coches, más gases nocivos, más carreteras, tiendas… en total 1.214 hectáreas al día en espacio urbano.

Cada vez la gente tiende a alejarse más de las ciudades, hacia zonas apartadas y tranquilas, desde las que con el paso del tiempo van ocupando poco a poco un espacio más y más grande para cubrir todas estas necesidades. Una familia se va a un sitio apartado, tiene hijos, los hijos se independizan cerca de esa casa construyendo otra, otras personas hacen lo mismo… un círculo ininterrumpido. Menos árboles, menos tierra, cambios medioambientales progresivos… acciones que culminan en grandes huracanes devastadores y otros efectos climatológicos, ya que se fuerza al ecosistema a adaptarse a esa nueva población ocupante.

Un bebé nacerá en pocos días, como dije al principio de este artículo, el bebé que hará los 300 millones en EE.UU. Es bonito dar la bienvenida al mundo a un nuevo ser, es lo más especial que puede ocurrir, y por eso, es necesario ofrecerle un cambio, un lugar donde pasear por sus lugares favoritos sin miedo a que le pille un coche, un lugar donde respirar aire puro, donde la contaminación y la basura no estorben, un lugar donde ir de vacaciones sea reencontrarse con la naturaleza, humana y personal.

En definitiva, un mundo donde vivir no sea la autodestrucción de nuestros recursos, sino lo más especial que nos hayan podido regalar.

FOTOGRAFÍA: Yailin Melissa Turcios en brazos de su madre, Rosa Turcios, 20 minutos después de nacer el 16 Octubre de 2006 en Florida City, Florida.

¿Quieres dar algún consejo sobre cómo ahorrar agua, basura, espacio? Déja tus consejos en los comentarios (ya están restaurados y activados a todod el mundo desde esta tarde).