Capitán América, así se hizo superhéroe

 

Hace un rato estaba comiendo y he puesto la TV, el canal de Jetix estaba puesto, se me olvidó quitarlo tras ver Naruto y por una de estas casualidades estaban echando un especial de Spiderman y los 6 superhéroes americanos en su lucha contra el mal. Mi sorpresa ha sido que estaban echando un episodio en el que daban explicación al nacimiento del Capitán América y los otros 6 héroes americanos que le acompañan en sus aventuras.

El Capitán América era un chico normal llamado Steven Grant Rogers. La suerte en la vida no le acompañó. Su padre murió cuando él era un niño y poco después su madre también falleció. EEUU necesitaba reclutar a jóvenes para su nuevo proyecto para combatir a los nazis. Un doctor, Emile Erskin, fue reclutado para crear un suero que crease a un super soldado y de entre todos los candidatos, Steven Grant fue elegido para inyectarle dicho suero y bañarle en él. Su musculatura aumentó y le dieron un traje especialmente diseñado para él y la tarea que debía realizar desde ese momento, se convirtió así en Capitán América.

Pero una vez concluído el proyecto, antes de que se pudiesen crear a otros super héroes americanos, un infiltrado alemán en el proyecto destrozó todos los experimentos y mató al Dr. Erskin, con lo cual, la fóruma del suero desapareció y el proyecto de la creación de un ejército de super héroes tuvo que suspenderse indefinidamente.

Pero el proyecto se reanudó muchos años después, parte del suero reapareció, aunque era limitado, tan sólo daría cabida para crear a 6 super héroes más y así se hizo, surgiendo algunos como Miss América o Flecha. 

Y yo que soy muy curioso, pues me ha picado más la curiosidad y he querido saber si este héroe alguna vez ha revelado su identidad, porque no puedo negar que un aliciente que me hace ver a los super héroes es precisamente ese secreto sobre sus vidas que nunca llegan a contar o que lo hacen a muy contadas personas (véase el caso de Supermán, que estoy enganchadito a Smallville). Pues sí señor, este superhéroe llegó a contar quien era, y además lo hizo a mucha gente en público. Fue tras un periodo de reflexión sobre la pérdida de ideales del mundo en que vivía y tras la muerte de su novia (Sharon carter). Decidió tirar la toalla y comunicar públicamente su identidad. Pero haciéndolo consiguió que a todos aquellos a los que conocía fuesen atacados vilmente por los malvados enemigos a los que no había conseguido vencer totalmente. Tenía que actuar de alguna forma frente a eso y convertido en Capitán América, apareció en público y decidió fingir la muerte de Rogers. Lástima, porque poco después un Fantasma del espacio borró la memoria de la gente que conocía el secreto del Capitán América.

Vaya, pues es cierto eso que alguien dijo de… “hasta el papel tirado por la calle tiene algo importante que decir”. Es imposible leer y ver todo, pero de vez en cuando, las respuestas interesantes llegan solas.



Estar en las nubes


Cuánto amo este juego. Una tarde de campo mientras atardece, echando una manta en la tierra o sobre la hierba, tumbado boca arriba, con las manos cruzadas por detrás de la cabeza, respirando hondo, mirando hacia arriba y observando como el viento se lleva a un ritmo pausado esas grandes masas de algodón que flotan en el cielo, transformándolas y dándoles forma a cada segundo, haciendo que lo que ahora es un caballo, dentro de dos minutos se convierta en un mar de enormes olas.

Son tantas… y el tiempo se hace tan corto. Cuando la luz deja de existir, se pierde toda su magia, asi pues hay que aprovechar esos instantes. Por las noches no somos conscientes de que soñamos hasta que nos hemos despertado y hemos recordado apenas retazos de lo que hemos experimentado, sin embargo, esas nubes ahí arriba, son una forma de soñar despiertos y encima disfrutarlo. Y no tienen por qué ser sueños solitarios, pueden ser sueños compartidos, con más gente, con niños a los que estas cosas les encantan, alzando el dedo uno tras otro hacia la superficie azul y gritando con sorpresa y emoción cada cosa que creen ver en esas formas blanquecinas, como si fuesen las verdades más absolutas.
Lo más divertido aparte de creer reconocer una forma, es que otro te diga que ha visto una forma distinta en otra nube, entonces todos se lanzan a mirarla para comprobar con ilusión que “es cierto, se parece a…!!!”.
Las hay con formas tan claras que, a pesar de haber visto la forma real en la naturaleza diaria miles de veces, nos volvemos a sorprender, de que el viento haya podido crear esa ilusión a su antojo, de que la naturaleza puede ser tan sutil, sencilla y a la vez complicada, que todo nace de la misma idea de abandono y desconcierto, de un descontrol dentro de un orden. El viento forma y se lleva vidas. Igual que durante un momento crea algo precioso, nos lo quita con la misma rapidez, como algo fugaz que nos hizo sentir y estar.

Mirando al cielo, se descubre todo eso. ¿Es tan solo un juego? Las formas de nuestros sueños pasan como en la vida, a través de nuestros ojos y tan solo somos capaces de interpretar algunas de ellas en solitario o compartido, el resto, simplemente, son para otros.
Todo ahí arriba es caos, dentro de un espacio en orden, pero al fin y al cabo un desenlace incierto. El viento empuja, cambia, fuerte o débil, son miles de parámetros los que juegan con esos algodones blancos y que si todo coincide a la perfección, nos hacen ver una forma bien definida o al menos algo que creemos reconocer, de entre las cosas que nuestra experiencia por el paso por la tierra nos ha enseñado.
¿Qué forma tienen para ti estas nubes? Pueden cambiar dependiendo del estado de ánimo, recuerda un poco a esas extrañas figuritas de tinta sobre papel que son formas inciertas y que pueden decir mucho acerca de una persona y sus sentimientos actuales.
Como todo en la vida, todo tiene diferentes formas de interpretación, muchas veces se coincide en lo más obvio o en lo más rebuscado y otras veces cada uno interpreta las cosas a su manera.
Mirar las nubes o mirar las cosas que pasan pausadamente o deprisa por la vida, no hay diferencias, cada cosa tiene un motivo y una razón y para cada uno es diferente.
Sí que es éste un precioso juego con un principio, tumbarse boca arriba en el suelo dejando la mente en blanco, y con un final, la puesta de sol que tiñe de color los blancos pensamientos para indicarle a nuestra querida imaginación que el juego, ha terminado.



Wendigo

Si alguna vez os adentrais en un bosque profundo podeis soñar, en lugar de que estáis en un país de las maravillas, que os encontrais en el territorio de una criatura veloz, grande y devoradora de carne humana. La experiencia pude ser totalmente aterradora o divertida, depende de cada uno.

Pongamos que esta criatura pudiese tener un pelaje blanco, con garras y colmillos. Que nuestras armas que pudiesemos llevar en ese momento a mano de nada servirían contra este ser que es inmune al dolor y las heridas, al que las balas o golpes lo único que le incitan es a atacar y preparar su plan de caza con más saña y detenimiento.