Tesoros del TITANIC
11 de Abril de 1912, suenan las campanas y todo se pone en marcha. A las 13:30, 2227 pasajeros suben a bordo de un barco en el que muchos de ellos vivirán sus últimas historias. Por última vez mirarán sus relojes, será la última vez que pisen el camarote de un barco con unas botas nuevas, recien compradas para la ocasión, los últimos juegos de cartas, la última vez que agarren el pomo de una puerta para entrar a saludar y dar las buenas noches a sus hijos, esposa o marido, a aquellos que ya nunca más volverían a ver.


Izquierda: Bota de un pasajero; Derecha:Naipe americano encontrado en una cartera de cuero, probablemente de un pasajero que se dirigía a Gran Bretaña.
Son muchos los objetos encerrados en aquel gran barco, cada uno con una historia diferente, al mirarlos, siempre se me ocurre la misma pregunta, “¿Qué manos lo tocaron, cúal sería la vida de esa persona y sus últimos pensamientos antes de saber que irremediablemente iba a morir?”. Es en estas ocasiones cuando objetos tan comunes como unas botas, un reloj e incluso algo tan insignificante como una carta de naipes, se convierten en algo más que objetos, se convierten en tesoros, porque el significado de tesoro no es otro que el de algo que llega más allá de lo material, se trata de una historia y de un tiempo, no es solo lo que se ve, sino también lo que se siente.


Izquierda: Reloj de oro; Derecha: Pomo de la puerta del servicio de habitaciones


Izquierda: Tetera y servidor para hacer y servir el chocolate; Derecha: Escotilla