Un nuevo año - 2007

Internet se ha colado en nuestras vidas de una forma inimaginable, hemos conocido a personas, nos hemos embarcado en nuevos proyectos donde la red es nuestro trabajo de cada día, nos hemos ilusionado e incluso enfadado con gente a la que ni siquiera antes habíamos visto de cerca, hemos jugado y charlado con todos ellos… hemos navegado juntos y compartido opiniones y diversión. A todos vosotros, FELIZ 2007.



Un Saludo Antes de Nacer

 

Hola pequeñajo. Permíteme que por unos momentos me haga un sitio a tu lado. Ahora mismo es imposible que te de la mano o te de una palmadita en la espalda. No, no puedo entrar ahí dentro contigo. Ya pasé antes por eso, hace ahora unos años. Estás en tu pequeño universo, lo que tienes a tu alrededor debe parecerte lo único que hay y debe parecerte tan lejano… Una bolsa te impide llegar más allá, pero tú sabes que existe y por eso intentas dar vueltas y más vueltas. Eres como una tierra que gira impaciente. Ves a un lado las estrellas, esas pequeñas células que incluso están dentro de ti. Todo lo que ves a tu alrededor está en ti. Puedes ver agua a tu alrededor, la misma que te hace vivir porque tú la tienes. Esas células que puedes apreciar tras tu transparente capa, quisieras cogerlas, que fueran tuyas, pues son tuyas, porque las tienes. Ese corazón que sientes a lo lejos es como si lo conocieras desde el primer día. Un corazón del que salen otros corazones, como por ejemplo el tuyo. Estás viviendo el comienzo de la vida. Hace ya mucho tiempo, en una charca muy similar a tu mundo, con la justa temperatura, dos células se juntaron y comenzaron a crear vida. Como tú, al principio, esa pequeña vida era de un tamaño muy, muy pequeño, casi invisible. Pero fue creciendo y creciendo, con el tiempo evolucionó y hubo peces por todos los ríos y mares.

 

Pensarás que toda esta etapa ya queda lejana para ti. Pues claro, estás en lo cierto. Hace ya unos meses que tus sentidos se abrieron, creciste algo más y te diste cuenta de que había algo más ahí fuera, podías escucharlo a través de tu transparente mundo. Eran voces distorsionadas, música que te era conocida. Te dabas cuenta de que no estabas solo y de que el universo tenía que ser más amplio de lo que conocías hasta el momento. Te contaré que un día, los pequeños peces de los mares y ríos también se dieron cuenta de ello. Vieron que el océano no era infinito, que en determinados lugares había algo nuevo desconocido para ellos. Decidieron investigarlo por su cuenta. Algunos perecieron en el intento, pero fueron fundamentales para abrir el camino a los siguientes. Les salieron patas y así pudieron caminar por la tierra. Así hemos sido siempre. Hay gente en la tierra que no ha muerto en vano, siempre nos han abierto un camino. No hay que sentirse triste si un día esa pequeña estrella lejana está ahí y al día siguiente se ha marchado sin despedirse. Quizá nos ha enseñado a imaginar, o puede que sólo estuviera ahí para hacernos sentir mejor en algún momento de la vida.

 

Pero tú continúas con tu viaje. Viste esa pequeña luz a lo lejos y querías ir hacia ella. Hace un par de días conseguiste tu objetivo, ahora estás encajado y ya has parado de dar vueltas, sólo puedes estirarte y seguir creciendo. Te diré que aquellos animalillos a cuatro patas que comenzaron a andar por tierra también se quedaron en ella porque vieron que encajaban. Poco a poco, con el tiempo, se estiraron y comenzaron a andar sobre dos patas. Siguieron estirándose para otear más allá porque se dieron cuenta de que si un día descubrieron algo nuevo, esta vez sería igual, no se equivocarían. Y no se equivocaron.

 

El día cercano que tú otees más allá verás cosas nuevas, oirás tu propio llanto, podrás escuchar mejor aquellas voces tan familiares para ti y cuando mires al cielo verás pequeñas células a tu alrededor, como antes, las estrellas. Querrás tocarlas pero no podrás. No te importe, recuerda, también están dentro de ti, sólo tienes que sentirlas.

 

Cuando estés caminando sobre tu pequeño mundo, verás cosas sin sentido, cogerás muñecos, cochecitos, plásticos, y no sabrás utilizarlos aún. Aquellos seres de dos patas tampoco supieron lo que tenían a su alrededor, pero con el tiempo aprendieron a utilizarlo y a sacarle provecho. Lo mismo te ocurrirá a ti.

Hasta aquí es donde puedo contarte porque es lo común a todo, lo que ocurra después de esto es una historia que día a día irás escribiendo tú, con tus risas y peripecias y ocurrencias. Es la libertad de estar vivos.

Tú vas a vivirlo dentro de tu pequeño mundo aunque ahora no te des cuenta.

 

Hoy es el último día del milenio, las horas de esta época que quedará atrás van pasando inexorablemente, sin perdón ni recompensa, sin echar la vista atrás. Por detrás quedan mil años y toda una vida de la humanidad. En un gran libro hemos escrito capítulos muy diferentes. Atrás quedan los príncipes y las princesas en sus castillos, las guerras mundiales en las que se perdieron millones de vidas, las celebraciones por la paz conseguida en muchos territorios, el desastre de la fuerza de la naturaleza, el hombre intentando alcanzar una de las células a su alrededor para establecer colonias que creasen nuevos rumbos en nuestras vidas… Sí, querido pequeñajo, la vida es un gran libro lleno de capítulos en los que aparecemos todos, desde aquellas dos primeras células hasta pequeños como tú, en su pequeño universo… y los que vendrán.

 

Cuando dentro de unos años leas un libro, quizá el que más te guste será el que te haga reír e ilusionarte, incluso el que te provoque algo de emoción. Entonces sentirás que ese libro ha merecido la pena. Es como en la misma vida. Ahora que llega el final de un milenio, las imágenes se agolpan en la memoria, algunos recuerdos son tristes y te obligan a desplazarte hacia atrás en el tiempo. Otros te hacen adelantar el tiempo porque han sido alegres. Y… no sabes cuál ha sido el mejor o el peor. Sólo sientes que el milenio ha merecido la pena.

 

Un gran libro sigue escribiéndose. Página a página, atravesando años, décadas, siglos y milenios, a través de los tiempos. Hay que escribir sin miedo a equivocarse. Si una página salió mal, ya se arreglará con otra mejor, pero siempre sin miedo, pues nadie sabe cómo va a acabar el libro, porque la última página aún no está escrita.

 

La tierra sigue girando, muchos países ya han celebrado la llegada del nuevo milenio y ahora nos toca a nosotros unirnos a él, sólo quedan unos minutos. ¿Me acompañas? Pues andemos el camino. Nos vemos el próximo milenio.



El nacimiento de la Tierra

ROCAS ANTIGUAS

Nuestro planeta comenzó como un lugar repleto de rocas y gases, donde la luna orbitaba a una distancia menor de la Tierra y se hacía gigante mirada desde la Tierra. Deberían pasar cientos de miles de años para que este lugar fuese habitado.

INFIERNO EN LA TIERRA

La lava sale de los gigantescos conos ardientes y llega a todas partes. Durante miles de años, la superficie de la Tierra fue una masa ardiente, salpicada de impactos de meteoritos en ciertas ocasiones.

EN AGUAS CALIENTES

Geyseres expandiendo cantidades ingentes de agua caliente a altiras de más de 2 metros en un cielo oscuro. Unos microbios creadores del oxígeno, las cianobacterias, producen un mineral que a la larga capacitaría a nuestro planeta para que la vida pudiese evolucionar en él.

PROFUNDAS ESCENAS

En parte rocas, en parte cosas vivientes, los estromatolitos pueblan las superficies del planeta. Son depósitos donde los microbios productores de oxígeno capturan los minerales y sedimentos del agua del mar. En el pasado, sus antecesores hicieron posible la existencia de vida.

DEJA QUE SEA VIDA

Un pequeño tallo, crece e intenta asomarse desde debajo de toda la superficie llena de lava y sedimentos. Plantas que fueron el primer indicio de vida hace ya más de 500 millones de años. Aquí comienza nuestra vida.



Nuestro último día juntos

No sé cómo quiero recordar este último día junto a ti, no hago otra cosa que llorar, pensando en el triste final que nos aguarda mañana por la mañana. Yo me quedo y tú te vas a otra parte donde nunca jamás podré volver a verte. Mañana se separarán nuestras vidas para siempre, estas vidas que estuvieron apegadas y unidas durante 13 largos años. El destino y la casualidad de una mañana nos puso a uno en el camino del otro y nunca podré agradecer lo suficiente a quien sea que mueve los hilos de la vida, el que nos haya hecho encontrarnos. Lo he intentado por todos los medios y aún sientiendome culpable de no haber podido hacerlo mejor han sido 6 años de lucha, con momentos como este en que creí que te perdía para siempre.

Pero ya no hay más oportunidades, la última se agotó hace unos días y mañana será el momento en que son separaremos. Será el momento más duro de mi vida, por eso quiero escribirte esto antes de que no pueda hacerlo hasta bien pasado un tiempo. Tu ausencia se notará por cada rincón de la casa, tus cosas me recordarán a ti, a tus juegos, a los momentos en que nos divertíamos juntos. Sabes que siempre te recordaré porque eres mi otra mitad, aún así guardaré tus objetos, los que más me recuerdan a ti.

Pero no paro de llorar porque mi principal intranquilidad es cómo pasar este día. Es como si el tiempo de tantos años se condensase y todas las imágenes volasen por la mente, es la inquietud de saber que quedaban tantas cosas por hacer y de pronto no queda más tiempo, en un día debe juntarse todo, todo que es nada, quiera lo que quiera hacer todo quedará inacabado, porque no habrá tiempo suficiente para hacerlo, ni siquiera para intentarlo en tu estado.
Tan solo podemos permanecer juntos como hasta ahora, mirándonos y sin hablar, acariciándote y sientiendo que ha sido lo mejor de mi vida conocerte.
Al contrario, mañana, lo peor de mi vida será perderte, no sé cómo será ese momento, y si me pongo a pensarlo me derrumbo, tan solo sé que cuando te vayas quiero tener tus ojos frente a los míos o nuestras caras una junto a otra para que no se nos escape nada importante que hayamos dejado pasar por alto. Nunca imaginé que este momento llegaría, siempre parecía tan lejano que era como para otros, nunca para mí y para ti. Ahora nos toca afrontarlo, valientes, pensando que siempre estaremos juntos de alguna forma que sólo tu y yo conoceremos, será nuestro pequeño secreto.

A veces cuando estabas muy mal, me levantaba de madrugada y, sin encender la luz, acercaba la palma de mi mano a tu cuerpo y suspiraba tranquilo al comprobar que respirabas. Mañana cuando demos juntos el último respiro y tú te hayas ido, no sé cómo reaccionaré ni lo que sucederá, pero puedo imaginar ahora que aún te tengo y que me estoy desgarrando por dentro, que no será nada agradable y que será un dolor inmenso.

Sabemos dónde estamos ahora, sabemos lo que hay al final del camino, pero lo que queda de este día lo escribimos nosotros. Nos queda un día entero por delante, nuestro último día juntos, amigo.

YOKO (15 Oct 1993 - 8 Dic 2006)

Su corazón se ha parado bajo mis manos, un momento estaba temblando y al otro se ha ido para siempre. Al llegar a casa he sentido una mezcla entre rabia y una necesidad inexplicable de buscarle por todas partes. Me he puesto a buscar todas sus fotos y ahora tan solo me apetece pensar en él, necesito tenerle de alguna manera, me hace falta de una forma que jamás había sentido.



Un Bucle y una Premonición

Se me hace tremendamente difícil olvidar ciertas noches. Ha habido muchas, con sueños más o menos agradables, otros estupendos, sueños sexuales que son los que se producen más a menudo, sueños de verdades, de miedos, de terror, de deseos contenidos. Todas las noches soñamos, aunque no todos los días que nos levantamos somos conscientes de que lo hicimos. Recordamos aquellos que se producen hacia el final de la noche, los más recientes o bien aquellos que por su intensidad nos hacen despertarnos en plena madrugada. En estos últimos se activa como un mecanismo de autodefensa que impide que algo malo nos pase, aunque me pregunto si esto es siempre así, muchas veces tengo miedo de llegar al final de ese sueño y no ser capaz de despertarme para evitarlo del todo.

Hay dos noches que recuerdo con especial terror, no soñé ni con Freddys  ni con sierras ni con monstruos ni seres excepcionalmente sangrientos y aterradores, hay otras cosas que pueden causar mayor estado de ansiedad que todo eso.
Una de esas noches la he denominado BUCLE, es una pesadilla aterradora, que aún despierto me persigue y no cesa hasta bien entrada la mañana, suerte que se ha producido un par de veces y hace ya tiempo. En pleno sueño veo un cuadrado grande y a continuación, dentro de él aparece otro más pequeño y seguido de otro más pequeño y más pequeño y más y más pequeño, unos tras otros sin descanso. Cuando el cuadro pequeño no tiene espacio para dar a luz a otro cuadro más pequeño aún, aparece de nuevo el cuadrado grande para volver a repetirse una y otra vez el mismo bucle infinito. No soy consciente del tiempo que se produce esa situación mientras duermo, pueden ser minutos o quizá horas, no puedo pararlo porque no estoy despierto y aquello sigue una y otra vez, cansando mi mente, creando en ella una rutina que cuando entonces ya sí soy consciente y me despierto, todos aquellos cuadrados siguen repitiendose una y otra vez ya despierto, aunque con menos intensidad hasta que desaparecen al cabo del día, dejándome bastante cansado mentalmente. Es como cuando se ve una luz brillante y permanece en la retina a pesar de que miremos a otra parte, tarda en desaparecer.

La otra de las noches es algo bastante sorprendente. Muchas veces es probable que estemos dormidos, soñando con cualquier cosa, es posible que esto lo hayáis experimentado, el estar por ejemplo soñando con un parque o con un sitio donde estais haciendo algo, da igual lo que sea y de pronto, aunque no venga a cuento, en el mismo sueño aparece alguien que no toca y nos empuja, está allí, es real, en el sueño, lo hemos puesto nosotros. Y de pronto abrimos los ojos y vemos que una persona distinta a la de nuestro sueño nos está despertando, pero comprobamos que ha habido una mezcla entre el mundo real y el de los sueños, por corta que fuese, como si se tratase de una premonición de futuro a muy corto plazo de tan solo unos segundos de que alguien nos iba a despertar.
Pues bien, este otro sueño al que me refiero, tiene algo de premonición aunque a una escala un poco mayor, de minutos. Nunca se me olvidará ese 16 de Julio, pleno verano, la persiana bajada pero por cuyas rendijas entraba aún algo de luz de luna. En mi sueño veía luces, dos concretamente, aunque no a la par, sino espaciadas en el tiempo. Me pareció despertarme y ver una de ellas, anaranjada, grande como un sol, detrás de la persiana, me asusté. Enseguida fui a buscar a mi madre para que la viese, era relamente grande, tanto, que al despertarme (o creyendo que lo hacía) ya no sabía si estaba echándome la siesta o era de noche. Al ver a todos dormidos, supe que era de noche ciertamente y mi madre vino a la habitación, miró y… allí no había ya nada, ninguna luz como un sol atravesando las rendijas de las persianas, tan solo la luna a un lado, blanca.

Esa noche no fui capaz de dormirme, pasaba el tiempo y yo sabía lo que había visto perfectamente, pero había quedado como uno de esos visionarios de ovnis  al que nadie cree. De pronto, tras las rendijas, la luna, a su paso por el cielo se iba tornando naranja con el paso del tiempo, cada vez más, un momento después, esta brillaba naranja como un gran sol en la posición contraria de la persiana donde yo la había soñado.
Nunca más en tantos años he vuelto a ver la luna de ese color y ese tamaño, quizá fue una distorsión que amplificó la luz o el tamaño de la luna, no lo sé, cosas que ocurren en el universo y que aún se desconocen en muchas circustancias sus fenómenos aunque este seguramente tenga una explicación. Fue ese día, precisamente en mi sueño y en ese momento, una distorsión que puede que además de afectar a lo que vemos, nos afecte incluso a nosotros mismos como una especie de energía que nos capacita para cosas que, aunque seguramente relacionadas con la ciencia, se desconocen.

¿Por qué somos capaces de predecir que alguien nos despierta? ¿Por qué nuestro cerebro se crea un bucle y piensa y actua por sí solo hasta que nosotros le tomamos el control? ¿Nos afectan los planetas, los vientos solares, los vientos que pululan por el espacio confiriéndonos alguna que otra capacidad que aun no se haya explicado y que tenga un motivo científico? Estas preguntas seguramente tienen respuestas ya dadas. Es patente que en luna llena nacen más niños, que aumentan las mareas, por el universo hay muchas energías, fuerzas de atracción, magnetismo.
Somos lo que vemos, pero lo que no vemos está también ahí, tiene su espacio y forma parte del universo y de nosotros mismos, puesto que venimos de todo eso que está fuera. Somos parte del todo y en el todo aún hay rincones a los que no encontramos respuestas.